– Luego de la tragedia, se visualizan ciudades afectadas muestra techos desplomados, viviendas inhabitadas y calles en las que continúan las labores de rescate.
Redacción – Xalapa, Ver.; 11 de agosto de 2026.- (Agencia EFE) Las primeras luces del día mostraron este martes con mayor claridad las heridas que dejó en Cali el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió la víspera la mayor parte de Colombia y causó al menos 169 muertes, 85 de ellas en esta ciudad, y 668 heridos.
El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana, hora local, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y 24 horas después la magnitud de la tragedia va en aumento a medida que las autoridades examinan edificaciones averiadas o completamente destruidas por la fuerza de la naturaleza.
Luego de la tragedia, se visualizan techos desplomados, paredes partidas, viviendas inhabitables y calles en las que todavía se busca a quienes quedaron atrapados entre los escombros.
La noche y la madrugada en Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, transcurrieron entre sirenas, luces de vehículos de emergencia y familias que prefirieron permanecer en las calles ante el temor de regresar a sus viviendas. La zozobra se instaló en una ciudad que permaneció despierta y pendiente de las réplicas y de las noticias de los suyos.
En Ciudad Capri, un barrio donde colapsó un conjunto de apartamentos, familiares permanecen cerca de los escombros a la espera de noticias. En la carrera 56, frente a la Plaza de Toros Cañaveralejo, la búsqueda se concentra entre edificaciones destruidas mientras personas preguntan por niños, abuelos y otros familiares que quedaron atrapados.
La emergencia golpeó sectores como Capri, La Alameda, Pampalinda, La Guadalupe, la Calle Quinta y Nueva Tequendama, además de zonas periféricas como Alto Nápoles, Los Chorros y Las Palmas, entre otros barrios.
En todas esas zonas el paisaje se repite: casas destruidas, paredes rasgadas por la fuerza del temblor, ventanas destrozadas, muebles sepultados y viviendas que ya no ofrecen condiciones para ser habitadas.
Miles de caleños pasaron la noche en albergues temporales instalados en la Plazoleta Jairo Varela, la Escuela Nacional del Deporte, la Cancha de Hockey y el Diamante de Béisbol.
Los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj. La Policía desplegó un componente especializado en búsqueda y rescate urbano, que se sumó a unidades de Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y organismos locales.
“Estamos poniendo todas nuestras capacidades institucionales, humanas y técnicas, al servicio de los caleños para proteger la vida y apoyar la superación de esta emergencia”, manifestó el comandante de la Policía Metropolitana de Cali, brigadier general Herbert Benavidez.

